No se por que me limito a escuchar lo necesario
No se de que manera puedo hallarme en las justas coordenadas
Cuando solo la situación lo presta...
Pero esta mañana en la clase de Contabilidad
Esa pegajosa y lenta clase donde bancos juegan a la pelota
Que me hace repasar mis conclusiones
Del porque un amante de las letras
Las engaña con los números.
Me dejó un mal sabor de boca
Un cansancio físico y emocional
Tan parecido a esos treinta segundos
Después del orgasmo propio, individual.
Me quedé con ese maldito sabor que queda luego
De comerte la ultima lata de atún de la despensa
El saber que España esta peor que ayer y así mañana
Donde los empresarios juegan al Monopoly
Y no se sabe como, aparece jaque mate
El saber que los peones no juegan, solo caen
Y silencio les sepulta con programas rosas
Los inmortales envejecen ante la sorda juventud
Cosechada por míseros cretinos
Que más les preocupa la batería del móvil
Y el chispun que hacen sonar en el vagón del metro
Mientras la palabra crisis se camufla de bar en bar
Por la tarjeta roja del partido del domingo
Las huelgas, los sindicatos, la rebelión
Son palabras a descartar en el anoréxico
Diccionario del pueblo
Las oscuras golondrinas emigraron hacia el norte
A morirse sin nada como los demás ilusos
Lo peor es que norte resulta tan utópico
Pues siempre habrá dos pasos al frente
Dos malditos metros mas de resignación
Eterna y marchita, lúgubre y puta
Ahora entiendo por que mis maestros
Me hablan así…
Son árboles sin hojas, los sabios del jardín
Que no soportaran otro incendio en verano.
Yo sigo aquí con este maldito sabor a pescado
Al final la culpa esa que de nadie es,
Será del atún y todos contentos.
Roleto.